GRABACIÓN DE VOCES: 8 errores que no deberías cometer


En la música moderna, la voz suele ser el centro de atención de las canciones. Como músicos, seguramente prestaremos atención a los diferentes instrumentos involucrados, pero el oyente promedio pondrá foco automáticamente en la voz, y la escuchará sobre el resto del audio. Esto resulta lógico, ya que es la voz la que termina de darle forma al mensaje y transmite su carga ‘emotiva’ mediante la letra y la actitud que el cantante ponga al interpretar la canción. De acuerdo a esto, podemos deducir que la forma en la que grabemos la voz será fundamental a la hora de hacer que la canción logre transmitir esa emoción, pero: ¿Cómo hacer para asegurarnos que lo estamos haciendo bien? No es tan complicado. Por lo pronto, en este artículo empezaremos por mencionar errores u omisiones comunes que tendrías que evitar a la hora de poner al cantante frente al mic.

La clave inicial: invertir el tiempo necesario en la elección y el posicionamiento del micrófono. Ya lo sabemos: cuanto más tiempo y esfuerzo le dediquemos a la etapa de la grabación, más ‘sencilla’ será la etapa de mezcla. El EQ se transformará en una herramienta opcional en lugar de necesaria; el compresor se podrá usar con gusto en lugar de hacerlo con ‘agresividad’; en fin, en lugar de perder el tiempo de mezcla tratando de corregir las tomas, podés invertir ese tiempo (o incluso menos) en lograr la mayor perfección posible en el momento de la grabación. Por otro lado, cuanto mejor suene la voz en las tomas de grabación más cómodo se sentirá el cantante, y esa comodidad propiciará un mejor rendimiento vocal y mayor libertad en la interpretación. Todo está conectado.

Error 1: no tener en cuenta la acústica del cuarto o la sala de grabación. La influencia de la sala en el sonido final de tu audio, es un factor decisivo. Cuando grabás sonido no estás grabando sólo a la fuente que lo emite, sino que también estás grabando la forma en que ese audio interactúa con el entorno.

A no ser que cuentes con una sala con dimensiones apropiadas y acústicamente bien tratada (con reflexiones controladas), lo conveniente es hacer una toma de voz lo más seca o ‘muerta’ posible; es decir, en la que el sonido ambiente influya poco o nada. Para ‘matar’ la sala, podés usar elementos caseros como colchones, telas, cortinas, etc.

O podés implementar paneles anti-reflexiones como los que se muestran en las imágenes:

Error 2: no buscar el micrófono adecuado. Cada cantante es diferente. Lo que para uno puede funcionar, para otro puede volverse en contra. Si contás con más de un micrófono nunca des por sentado que tal o cual funcionará mejor. Probá y compará al menos dos micrófonos para asegurarte cuál es el adecuado para el/la vocalista. Podés llegar a tener una sorpresa. El micrófono correcto realzará el carácter y minimizará los defectos de la voz, y hará que ésta se ‘acomode’ perfectamente en la mezcla.

Error 3: no experimentar con diferentes posiciones de micrófono. El factor de la distancia y posición del micrófono respecto de la boca también puede determinar en gran medida el éxito o el fracaso de tu toma de grabación.

Probá diferentes distancias y ángulos del micrófono. Rápidamente vas a notar las diferentes coloraciones y sonoridades que estos factores pueden aportar a la toma. Grabá y escuchá. Seguí probando hasta que encuentres la distancia y posición que más favorecen la toma.

Error 4: muy cerca del micrófono. Distancia al mic: ¡Mejor que sobre y no que falte! Es preferible que el cantante esté lejos por demás que demasiado cerca del micrófono. Cuando la toma es muy cercana, cada pequeño movimiento se hace muy notorio y se acentúan los ruidos. Así se hace mucho más difícil alcanzar una dinámica consistente y pareja. Por otro lado, si estás usando un micrófono de tipo dinámico, el efecto de proximidad acentuará las frecuencias bajas haciendo que la voz suene muy ‘gorda’.

Esto podría no ser un error si lo que estás buscando es una toma muy íntima, cercana, y con un sonido muy cálido; pero en lo general, siempre es mejor dar un par de pasos atrás.

Error 5: pensar ‘lo arreglo en la mezcla’. Es un error muy común tomar al ecualizador como una herramienta para corregir errores de grabación. ¡Nada más lejano del verdadero uso que debe darse al procesador! Desde el momento de la grabación, hacé el mayor esfuerzo por conseguir un sonido que te guste. Ecualizá con el micrófono y la toma. El EQ servirá para luego remover resonancias del cuarto o sonidos desagradables que no podés hacer que el cantante suprima, como por ejemplo sibilancias o seseos. En un segundo paso, el EQ también será útil para enfatizar la zona dulce de la voz, los colores agradables que destacan al cantante. Otra buena idea al grabar es considerar la dinámica. Si contás con un compresor hardware, podrías usarlo sutilmente para procesar la señal a la entrada. Y ya lo mencionamos: cuanto más lejos el cantante del micrófono, más pareja y consistente la dinámica de la toma. Pensar en la dinámica al momento de grabar, te va a ayudar mucho a la hora de la edición, automatización y compresión de la voz en la mezcla.

Error 6: no hacer suficiente cantidad de tomas. Asegurate de tener suficiente material. Siempre que sea posible y que no afecte al rendimiento del cantante, sería bueno tener al menos tres tomas completas de la voz, aunque estés conforme con la primera. Esto te va a permitir elegir lo mejor de cada una en la etapa de edición y así crear una pista con la mejor performance posible.

Error 7: olvidar la importancia del cantante. Durante la grabación es muy fácil dejarse llevar y poner el foco en los ajustes de los equipos, las limitaciones de tiempo y todo lo que tiene que ver con el aspecto técnico de la sesión. Pero no hay que olvidar que también es trabajo del técnico de grabación lograr obtener lo mejor del cantante. Para esto, la clave es hacer que quien está delante del micrófono se sienta cómodo, y mostrarnos interesados o preocupados porque así sea. Los ‘gestos’ a implementar son simples, pero pueden hacer la gran diferencia: preguntarle por su comodidad, convidarle agua en cantidad, felicitarlo y alentarlo después de cada toma, asegurarse de que esté conforme y cómodo con su mezcla de auriculares, hacer pequeñas concesiones en cuanto a calidad sonora si eso significa una mejor performance, etc.

Error 8: no utilizar los accesorios necesarios. Nunca te olvides de usar una pantalla anti-pop, un buen shock-mount (araña) para tu micrófono, un soporte de micrófono adecuado y un buen par de auriculares cerrados. Estos elementos son simples y económicos, pero esenciales. No arriesgues la calidad por descuidar estos detalles.

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