5 TÉCNICAS PARA 'AGRANDAR' EL SONIDO DE BOMBO EN TUS MEZCLAS

Actualizado: jul 4


Cuando estás mezclando pop, dance o hasta incluso rock; seguramente invertís mucho tiempo en el sonido del bombo. Eso es un hecho para cualquier técnico de mezcla, y es así porque el bombo es un instrumento fundamental en esos estilos musicales ya que, junto con el tambor y el bajo, es en gran medida el responsable del groove de la canción. Por otro lado, su composición espectral abarca un rango de frecuencias muy ancho, ya que puede contener tanto frecuencias realmente bajas (desde los 30 Hz) como otras muy altas (hasta 10 Khz). A continuación vamos a repasar 5 técnicas para que el bombo aparezca ‘más grande’ en la mezcla.

COMPRESIÓN El compresor es una herramienta más que útil ya que ayuda a equilibrar el volumen de la señal que procesa, y eso es -sin duda- algo que seguramente necesitarás hacer con un bombo. Si tu canción cuenta con el sonido de una batería acústica (grabada por un baterista real), en la señal de bombo seguramente encontrarás muchas ‘patadas’ con variadas diferencias de nivel, algunas más suaves y otras más fuertes. Insertando un compresor y configurando el umbral (threshold) en el nivel aproximado a las patadas más débiles, el procesador actuará sobre las patadas más fuertes nivelando sus volúmenes. Esto seguramente variará de un bombo a otro y según el baterista, pero el ataque (attack) debería configurarse en algún valor entre los 10 y 30 ms para conservar el transitorio típico del instrumento; y la liberación (release) ajustarse de manera ‘musical’, es decir, según el tempo de la canción. La idea es que el compresor deje de comprimir antes de que llegue el siguiente ‘golpe’ de bombo. Esto último puede ajustarse usando el oído, o bien la famosa cuenta mágica de 60000/BPM, cuyo resultado será la duración de un valor de figura NEGRA en milisegundos. (Si no sabés de qué estamos hablando, podés revisar nuestra entrada DELAY: UN ARMA SECRETA en el que ya hemos explicado sobre esta forma de calcular esto). Por último, la relación de compresión (ratio) debería ajustarse en un valor intermedio. Dependiendo del material, rangos de entre 3:1 y 6:1 pueden funcionar bien. La idea es no usar valores altos, ya que no estamos limitando.

EQ Tené en cuenta que -como ya dijimos- el bombo abarca un rango muy grande de frecuencias, y es más que probable que necesites remover algunas de ellas para hacerlo sonar ‘más grande’. En primer lugar, sería buena idea colocar un HPF (High Pass Filter o Filtro Pasa Altos) para ‘borrar’ todo lo que pueda haber por debajo de los 30 Hz. Otra cosa que se suele hacer es tratar de minimizar ese sonido ‘acajonado’ que suele encontrarse en frecuencias entre 200 Hz y 400 Hz. Cabe aclarar que, si la idea es que las modificaciones resulten ‘suaves’ al oído, siempre es mejor trabajar atenuando pocos dB con anchos de banda más importantes que usar curvas estrechas y atenuar mayor cantidad de dB. Después de haber removido las frecuencias no deseadas, seguramente querrás realzar un poco las frecuencias bajas del instrumento. Una buena medida sería hacerlo en sintonía con la tonalidad de la canción. Para esto, es fundamental tener a mano una tabla de conversión de ‘Nota a Frecuencia’ (como la que aparece más abajo) que te ayude con la conversión. Entonces, si la canción estuviera (por ejemplo) en C (Do), podrías realzar levemente 32,7 Hz (Do 1), o también el 5to grado: 49 Hz (Sol 1). Esto hará sin duda que ese realce en el bombo resulte mucho más musical.

COMPRESIÓN PARALELA El siguiente es un truco muy sencillo para lograr en el bombo ese golpe al famoso estilo ‘New York’. Vas a necesitar crear una pista auxiliar a la cual enviar la señal de bombo para comprimir. Elegí el compresor que prefieras y configurá su umbral (theshold) para que trabaje con todos los golpes del bombo. Usá relaciones de compresión (ratios) altas, como por ejemplo 10:1 o hasta 20:1. Configurá los ataques en tiempos medios y los tiempos de liberación (release) en forma musical. Una vez hecho esto, comenzá a enviar señal hacia el auxiliar hasta lograr el golpe deseado. Tené en cuenta que la señal original tiene que estár más fuerte que la señal comprimida. (Una diferencia de 6 dB puede funcionar muy bien para lograr el efecto deseado).

DISTORSIÓN Si querés agregar un color adicional, las distorsiones de válvula o de cinta funcionan muy bien para el bombo. Insertá una de cada tipo en tu canal de bombo y compará los sonidos que podés obtener de cada una. Por supuesto, tratá de no abusar, a menos que haya una búsqueda en ese sentido. Usá la perilla de DRY/WET del procesador para mezclar un poco de distorsión con el sonido original y escuchá los resultados. Tratá de evitar las distorsiones de tipo pedal o emulaciones de amplificadores para guitarras. Para estos usos, suenan mejor las emulaciones de Culture Vulture, o algunos plugins de saturación como el Trash de iZotope, el Saturn de FabFilter o incluso el simplísimo WARM de Antares. Todos estos podrían funcionar perfectamente en bombos.

SUB-KICK ‘DIGITAL’ Sin dudas, esta es la opción que quizás más tiempo te lleve, pero ¡seguramente te dará muy buenos resultados! Para aplicar esta técnica, sólo necesitás un generador de tonos y un procesador de puerta de ruido (noise-gate) que incluya la función de cadena lateral o side-chain. Creá un nuevo track de audio mono y colocá el generador de tonos en la primera inserción. Configuralo para que genere un tono grave (entre 40 y 60 hz podría estar bien) con forma de audio de sinusoide. Una vez hecho esto, colocá la puerta de ruido en la segunda inserción del canal y configurá la función side-chain para que reciba la señal del canal de bombo como audio de entrada o referencia. Obviamente que el valor de umbral (threshold) deberá estar configurado para que la puerta se ‘abra’ con cada golpe de bombo. Para evitar ‘clicks’, deberás usar un ataque de entre 10 y 20 ms. El tiempo de liberación o release, tal como lo mencionamos anteriormente, deberá ajustarse a una configuración que resulte ‘musical’, dependiendo del tempo de la canción que estemos mezclando. De acuerdo a lo descrito, cada bombo grabado debería disparar el ‘sub-kick digital’ que creamos, usando sólo una forma de onda senoidal. Como un plus, podés usar un filtro pasa altos con resonoancia en la inserción posterior a la puerta de ruido, para acentuar las frecuencias bajas. Luego sólo se trata de mezclar las dos señales, siempre teniendo en cuenta que -al igual que sucedía con la compresión paralela- la señal del bombo original debe tener un poco más de nivel que la de sub-kick.

CONCLUSIÓN Podés usar cualquiera de estas técnicas por separado o combinarlas para lograr el ‘tamaño’ de bombo que quieras, pero nunca pierdas de vista que todo depende del género, el groove, el baterista y la batería en sí misma. Por otro lado, al trabajar con las frecuencias del bombo, ¡nunca te vayas a olvidar del bajo! Recordá que los dos instrumentos deben impulsar el groove de la canción.

¡¡BUENAS MEZCLAS!!

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